Dependencia eléctrica en la salud: lecciones del gran apagón en España y Portugal

El 28 de abril de 2025, un apagón sin precedentes dejó a más de 60 millones de personas sin electricidad en España, Portugal y partes del sur de Francia. Este evento paralizó infraestructuras críticas, incluyendo hospitales, comisarías y servicios esenciales, evidenciando la profunda dependencia de la salud pública en el suministro eléctrico.
A las 12:33 p.m., una pérdida súbita de 15 gigavatios (equivalente al 60% del consumo eléctrico de España en ese momento) provocó un colapso en la red eléctrica que se extendió a Portugal y otras regiones conectadas. Las infraestructuras críticas, como hospitales, aeropuertos, redes de transporte y telecomunicaciones, se vieron gravemente afectadas. La radio se convirtió en el principal medio de comunicación debido al fallo de las redes móviles e internet.
Hospitales: entre la resiliencia y la vulnerabilidad
Los hospitales activaron sus generadores de emergencia para mantener operaciones críticas. Por ejemplo, en el Hospital de Cruces en Barakaldo, una madre dio a luz durante el apagón sin complicaciones, gracias a la rápida activación de los sistemas de respaldo. Sin embargo, no todos los centros contaban con la misma capacidad de respuesta, y muchos se vieron obligados a atender solo urgencias, suspendiendo consultas y cirugías programadas.
Este apagón ha resaltado la necesidad de invertir en tecnologías avanzadas de supervisión y control para reforzar la infraestructura eléctrica, especialmente en infraestructuras críticas como hospitales y aeropuertos. Además, se recomienda a la ciudadanía disponer de elementos básicos para emergencias, como linternas y generadores domésticos, y revisar las instalaciones eléctricas después de apagones. El autoconsumo energético mediante paneles solares y un consumo responsable también son medidas promovidas para mejorar la resiliencia.
La crisis energética del 28 de abril de 2025 ha puesto de manifiesto la interdependencia entre la salud pública y el suministro eléctrico. Es imperativo que los sistemas de salud y las infraestructuras críticas adopten medidas proactivas para garantizar su operatividad ante futuras contingencias energéticas.

Impactante y muy necesario de reflexionar.
ResponderEliminarLo que pasó con el apagón en España y Portugal es una llamada de atención enorme. Muchas veces damos por sentado que todo va a funcionar siempre, especialmente en lugares como hospitales. Pero este evento demostró lo vulnerables que pueden ser incluso las infraestructuras más importantes cuando falla algo tan básico como la electricidad.
Me impresionó mucho el ejemplo del hospital donde nació un bebé durante el apagón… Qué contraste entre lo que salió bien gracias a la preparación, y lo que se tuvo que suspender por no contar con los recursos suficientes.
Este tipo de situaciones nos deja claro que la salud pública no puede depender de un solo sistema. Se necesitan planes B, C y D, tanto a nivel institucional como personal. Desde tener una linterna en casa hasta repensar cómo usamos y producimos la energía.
Gracias por mostrarlo con tanta claridad. Ojalá esto impulse cambios reales en infraestructura y en conciencia ciudadana también.